¡Buenos días, buenas tarde o noches, queridos chicos!, ¡Hola, chicos!, ¿Cómo están? Quiero compartir junto con todos ustedes, esta nueva anécdota que recuerdo de nuestro querido y gran estimado barrio.
Sábado, 7 de septiembre de 2013.
Recuerdo que en ese mismo día, estaba en la Feria de Libro 2013, cada año en la Plaza San Martín, aquí en la Ciudad de Córdoba Capital, Argentina (y (que a su vez, se hace este mismo evento, dentro de cada una de las carpas para pasar a leer o comprar las novelas de las demás y grandes escritoras que se encontraran allí). En medio de unos pasillos de las carpas, mientras me aproximaba hacia una de las novelas que había en unas pequeñas mesas; De pronto, una persona me grita por detrás mío, volteo mi mirada y observé a no muy lejos, a mi querido y gran estimado del jardín de infantes que se llama, Omar.
—¡Hola, Omar!—Repliqué con un tono de voz muy alegre.
—¡Hola, Nico! ¿Cómo estás?, ¡Tanto tiempo, che!— Dijimos al mismo tiempo los dos, dándonos varias palmadas en cada una de nuestras espaldas.
—¡Hola, Nico! ¿Cómo estás?, ¡Tanto tiempo, che!— Dijimos al mismo tiempo los dos, dándonos varias palmadas en cada una de nuestras espaldas.
—¡Bien, Omar! ¿y vos?— Respondí mirándolo a sus ojos con una sonrisa.
—¡Bien, Nico!, ¡Bien, bien!—Contestó con un tono de voz de alegre.
—¡Me alegro mucho, Nico!, vine aquí a la Ciudad de Córdoba Capital, para visitar a un familiar mío y a su vez, para comprarle una novela, ¿y vos?—Interpeló lo primero con un tono de voz muy contento, mientras que a medida que íbamos conversando, le iba comprando el libro para su familiar querido.
—Vine aquí, para ver el resto de nuestros queridos, grandes y estimados libros.
—¡Ah, que bueno!, ¡Buenísimo, Nico!.
—¡Me alegro mucho, Nico!, vine aquí a la Ciudad de Córdoba Capital, para visitar a un familiar mío y a su vez, para comprarle una novela, ¿y vos?—Interpeló lo primero con un tono de voz muy contento, mientras que a medida que íbamos conversando, le iba comprando el libro para su familiar querido.
—Vine aquí, para ver el resto de nuestros queridos, grandes y estimados libros.
—¡Ah, que bueno!, ¡Buenísimo, Nico!.
¡Buenas noches querido amigo! Gracias por compartir nueva mente tan hermosa anécdota amigo. Te mandamos un fuerte abrazo, te queremos :)
ResponderBorrar¡Buenas noches, querida Vero!, ¿Cómo estás? ¿Cómo está tú familia?.
Borrar¡Gracias, muchas gracias querida amiga por tus palabras! ¡Las apreciamos mucho! y nos alegramos mucho, que esta nueva anécdota, les haya gustado y encantado mucho :) :).
Te queremos mandar infinitos saludos y abrazos argentinos, toda mi familia, todos mis seres queridos, amigos, vecinos y seguidores tanto de las novelas y canciones, infinitos saludos y abrazos argentinos, tantos para ti, como así también, para toda tú familia, para todos tus seres queridos, amigos, vecinos y seguidores de tus grandes y bonitas novelas :).
P.d: Te queremos desear querida Vero, junto con toda mi familia, con todos mis seres queridos y amigos, tantos para ti, como así también, para toda tú familia, para todos tus seres queridos y amigos, un muy buen y feliz comienzo de este nuevo lunes :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :).
¡Te queremos mucho, querida amiga! :).
Nico :).